Pensamientos día del niño 2011 México

Ya casi se acerca el día del niño en mi país México. Esta vez les dejo un pensamiento que me han inspirado mis pequeños niños.

A un niño no le preguntas la hora
él no la sabe
las horas vienen a ser parte del tiempo
y para cuando el niño tenga conciencia
de ello, deja de ser niño
Yo por eso a mis niños no les pregunto
la hora
para que cansarlos con mis prisas,
con el corre que corre para llegar al mismo
lugar.

A un niño no le golpees, no le maltrates
todo dolor físico ó mental
queda indeleble para siempre en su memoria

A un niño se le enseña, se le corrige
para que aprenda
¿quién dice que los golpes educan?.

A un niño déjalo vivir, y aprende con él
¡Pregunta, pregunta nuevamente todo lo
que solías preguntar de pequeño!
¡Pregunta!
¿qué es el viento?
¿por qué el día y por qué la noche?
¿por qué la luna sigue mis pasos?
¿por qué estoy aquí?
¿y a dónde voy?.

Un niño también tiene secretos
Debajo de su cama encontrarás todos
sus experimentos
No le regañes, nada es basura
en su pequeño mundo
la imaginación da vida a las cosas.

Cuando mis niños cantan
Yo aprecio esa canción,
no importa que tenga los versos revueltos
sé que son el universo de los sentimientos
que mis niños guardan para mí
muy dentro de su corazón.

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Waldo “El León”

I
Todo comenzó en un sueño.
Soñaba entonces que era una ciudad elástica perdida en el macrocosmos de mis sueños.
De pronto el sueño se convirtió en pesadilla.
Me dió miedo mi condición de “humana”, en un mundo etéreo y extraño.
Era tan vulnerable a todo, que tuve la necesidad de idear la forma de protegerme.
En una ciudad extraña dentro de mis pesadillas.
Encontré que los niños eran felices de las manos de sus padres.
En ese mundo extraño dentro de mi mente, ví que las mamás tenían mi rostro
y los papás el rostro de mi Andy. Pero los niños difuminaban sus caras cuando mi mirada las buscaba. No insistí más. Sabía que soñaba, y eso podía explicarlo todo.
Pero, en las pesadillas incluso uno puede dormir.
Así, me quedé dormida. Fueron siglos los que pasaron.
Cuando desperté la ciudad se había transformado.

II

La ciudad palpitaba como un órgano humano.
Las venas eran las grandes avenidas. La sangre bombeaba intensa, en los corazones de los ciudadanos.
Sudaba la ciudad. Sudaba grandes ríos de autos y camiones polvosos.
Rabiaba con la furia de millones de minutos detenidos en la espera del convoy del metro.
Una ciudad visceral, sí la sentías por dentro.
Sí deslizabas tu lengua en el concreto
Sí la masturbabas con tus labios pegados al pene de la capital.
La ciudad nunca cierra sus ojos. Los mantiene bien abiertos. Con las córneas sangrantes
vigilando a las prostitutas desveladas. Agudiza las pupilas con el traficante y muchas veces, sí, tantas veces….delata al que mata.
Respira profunda por las entrañas de los drenajes profundos. Se sofoca y expele ruidos extraños y flatulentos que la gente respira al despertar en las mañanas.

Yo vengo de las altas montañas. Siempre creí que el Sol se coloreaba con rojos y amarillos.
Veo que aquí es diferente, esto es como el gris de mi mente drogada.

III

Cuando descubrí que todos usaban una máscara en el rostro. Imaginé la fealdad. No preciso mis pensamientos, no los puedo describir. ¡Qué equivocada estaba!. La gente era distinta, la gente era hermosa, como ángeles del cielo.
Sentí paz
Sentí paz en mis pesadillas
en mi mente adolorida
en mi mente desquiciada.

Te descubrí por casualidad. Yo vagaba sin rumbo y con las rodillas sangrando. Creo que el olor a sangre te llamó hacia mí.
Me sonreíste y quisiste ayudarme.
¡Eras tan niño!
Tus cabellos castaños y amarillos te hacían parecer un león.
Tus ojos llevaban el almendrado de los árboles de mi hogar.
¿Por qué recuerdo un bosque?
¿Por qué recuerdo un león?
¿Por qué los sueños dan pequeños secretos para ayudarme a vivir?

-Me llamó Waldo- dijiste con tu voz grave y fuerte

¡Ah!, ya recuerdo
Veo el bosque, en el origen germano de tu nombre.
Pero, ¿y el león?

-Soy como un león en esta selva de concreto- alcancé a escuchar mientras mi sueño-pesadilla se transformaba.

“Soy un león en la selva de concreto”

IV

Desperté.

V

No volví a soñar con Waldo “el león”, en muuuuuuuucho tiempo.
Crecí.
Me hice mujer.
Amé.
Fui madre.
Las pesadillas se convirtieron en mi realidad.

VI

Dormía en el autobús, con los audífonos puestos. Escuchaba a Preisner.
Entreabrí mis ojos. Ví que ya no había gente. Quise despertar, pero estaba
de nuevo atrapada en el sueño.
Sentí la ciudad ondular como una serpiente.
Sentí su lengua reptar por mi piel desnuda, mientras me encantaba
con una suave melodía arabesca.
La ciudad ardía.
Las balas chocaban y la gente caía fulminada.
Respiré el olor a la pólvora.
Ví las esquirlas por doquier.
¡Era la guerra!.

La ciudad alimentaba con sus grandes tetas de nodriza a las almas errantes como yo para aniquilar a los dulces ángeles que la habitaban.

Yo venía de la realidad, y eso quería la ciudad visceral.

Como en todo buen sueño, me ví de pronto caer en un abismo. Era yo distinta. Ya era una guerrera, pero no quería matar a ninguno de esos ángeles que no habían hecho otra cosa que procurar la paz de mis sueños.

Ví mucha sangre correr.
Escuché a la ciudad carcajearse hasta el orinar.

-Tú eres una de ellos-
Me dijo una voz escondida entre las sombras.

-¿Te conozco?-

-Tal vez nos conocimos hace mucho tiempo, entonces eras una niña-

-Quiero que te vayas de aquí-

-Te quiero ver-

Entonces saliste de entre las sombras y pude ver que habías crecido. Que tu pecho tenía la fuerza de mil leones. ¡Oh, sí….eras Waldo “El león”!

-Te acompañaré con la adormidera para que regreses a tu realidad. Aquí nos están acabando seres como tú-

Me abrazaste y me diste el beso más dulce que pude sentir.
Sentí tu abrazo y acaricié tu espalda.
Mis manos se deslizaban suavemente acariciando tus músculos poderosos.
Escuché el detonar de una pistola.
Sentí entre mis dedos tu sangre correr.
Te desvaneciste en mis brazos
y alcancé a escuchar tus últimas palabras.

-¿Por qué me heriste?-

Desconcertada ví en mi mano derecha el arma asesina.

-¡Yo no fui!-

-Yo no fui!-

VII

Desperté.

Viajaba en el autobús.
La calzada era la misma. La ciudad era tal y como yo la recordaba.
No había ángeles ni humanos asesinando ángeles.

El autobús se fue quedando solo
de pronto el chofer me preguntó cuál era mi destino.

Conocí la voz. Me era tan familiar.
Lo miré por el espejo cuando levantó el rostro para preguntar.

¡No lo podía creer!

Era Waldo “el león”.

Guiñó un ojo y sonrió.

Quizás después de todo, necesitaba morir para hacer mis sueños realidad.

FIN

Dibujo para el cuento Waldo "El León"

En la selva de concreto

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Mi Gato Antonio Q.E.P.D.
En una cena familiar.

Platicaban y se carcajeaban muy a gusto
Ahí los tenías cada uno con su esposa y sus hijos
Eran mis primos
Yo sólo escuchaba sin opinar, poco a poco su
conversación me irritaba.
Uno decía que su deporte favorito era matar gatos
desde su ventana con una escopeta
Mientras que el otro le decía que tenía otras
técnicas más dolorosas.
Yo sólo escuchaba y recordaba la tristeza que en
estos años he sentido cuando la gente ha dañado a
mis gatos.
Recordé a mi pequeño “Antonio” con su patita coja
corriendo a enredarse en mis brazos, inevitablemente
recordé el día en que manos extrañas lo arrancaron
de mí, para matarlo.

Platicaban y se mofaban de su gran valentía,
de como un día le sacó las tripas a un perro con una
varilla, después de molerlo a golpes.
O el otro hablando de la ira que le provocan sus propios
perros cuando aúllan en la madrugada
“Te digo que me levanto a darles de palos, sólo así se callan,
los reviento y ensangrentados me miran con miedo”
¡Oh, que valientes señores!,
con sus más de ochenta kilos a cuesta defendiendo su sueño.

Platicaban y se meaban de tanto bufar pendejadas
Me hicieron recordar a otros valientes como ellos
A esos que bestidos de luces y piedras
Matan al toro mientras el gentío grita y aplaude
Sí me parecía verlos a ellos mismos vestidos de tal manera
Patéticos y simplones
Me gustaría verlos en otro mundo, donde los gatos y los perros
fueran igual de “justos” que ellos.

Platicaban y abrazaban a sus esposas,
tan buenos padres de familia
tan buenas personas de la sociedad
¡Quién los viera muriéndo por su propia boca!
¡Quién los viera tragándo su propia mierda!
No hay nada peor que un hombre humillando a un animal.

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Li Po [Li Bai Po] Espacio no domesticable

En un barquito se subió..
Li Bai Po
La música es creación de la fabulosa banda “Espacio no domesticable”, para el programa “Reverso” de Canal 22.

Li Po
“Bebiendo solo bajo la luz de la luna”

Mientras bebo, solo, a la luz de la luna
Un vaso de vino entre las flores:
bebo solo, sin amigo que me acompañe.
Levanto el vaso e invito a la luna:
con ella y con mi sombra seremos tres.
Pero la luna no acostumbra beber vino,
y mi perezosa sombra sólo sabe seguirme.
Festejemos, con mi amiga luna y mi sombra esclava,
mientras aún es primavera.
En las canciones que entono vibran rayos lunares;
en la danza que ensayo mi sombra se aferra y deshace.
Los tres juntos, antes de beber, holgábamos;
ahora, ebrios, cada cual va por su lado.
¡Regocijémonos muchas horas todavía,
en nuestro extraño festín inanimado,
para encontrarnos al fin en el Rio de las Nubes!

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Soñe que habia entrado en el cuerpo de un puerco

Conde de Lautréamont:
“Soñé que había entrado en el cuerpo de un puerco, que no me era fácil salir,
y que enlodaba mis cerdas en los pantanos más fangosos.
¿Era ello como una recompensa? Objeto de mis deseos:
¡no pertenecía más a la humanidad! Así interpretaba yo,
experimentando una más que profunda alegría. Sin embargo,
rebuscaba activamente qué acto de virtud había realizado,
para merecer de parte de la Providencia este insigne favor…”

MUSICA: Killing Joke “dark forces”. Sonidos reales de un cerdo gruñendo

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Mi propio Conde de Lautréamont

Mi propio Conde de Lautréamont

Para muchos no es un secreeto que Isidore Lucien Ducasse, Conde de Lautréamont ha guíado mis pasos desde mis primeros días de la adolescencia. Sí me lo permiten, les contaré.

Recuerdo que entrando en la secundaria la maestra de “Español”, en una clase mencionó a los “poetas malditos”, ya saben Rimbaud, Mallarmé, Baudelaire… y tuvo el buen tino de mencionar a Lautréamont. De cada uno hizo un pequeño brevario, pero recalcó que en lo personal no podía entender a Lautréamont, que le resultaba abominable y nos “recomendó” ni siquiera perder el tiempo en buscarle, y como buena adolescente lo prohibido me resultó cómo un imán, así que me dí a la tarea de buscarle en la biblioteca del colegio, sin suerte alguna sólo una referencia en la enciclopedia Quillet que tenía. Pasó apróximadamente un año hasta que encontré mi libro en una librería de viejo. Y sí, ahí las primeras estrofas que de seguro habían espantado a mi maestra, la advertencia al lector, los pasajes entre oníricas pesadillas mezcla de toda clase de animales, crueldad sin duda, odio y misantropía. Pero, ese pero que nos lleva a volver a la lectura, imaginarnos a ese chico de entre 17 y 23 años dejando sus estrofas como hijos de tinta gritándo y manifestando su rebeldía entre esas hojas que de tanto por mí leídas hacían que mi alma comulgara con sus pensamientos.

Encontré al Lautréamont niño, con sus grandes ojos oscuros… asustado por las uñas de Maldoror que se clavan desgarrando su tierna carne. Supe que sus pesadillas donde entraba en el cuerpo de un cerdo no eran más que mis propios sueños de niña renegada por sus propios padres.

Lo adopté y en mis primeros pasos hacia la madurez traía ese libro maldito llamado “Los Cantos de Maldoror”, traía el paraguas en mis días de lluvia y una máquina de coser para hacer mis propias historias. En mis rebeldías podía ladrar como el bulldog de Maldoror dentro del cuerpo de la hembra de tiburón.

Pero siempre al final del día, en el devenir de mi sangre corriendo por mis venas esa “sed insaciable de infinito”, es la que me hace renacer.

Gracias mi querido Sire, Conde de Lautréamont.

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Sagada, Filipinas

Sagada ataúdes

Sagada

Sin duda un lugar increíble mi querida familia Maldoror. En Sagada Filipinas la gente vieja talla su propio ataúd con troncos de árboles para que cuando llegue el día de su muerte sean ahí sus restos depositados; pero eso no es lo fantástico, lo que nos sorprende es el lugar donde reposarán los restos. Los familiares no “entierran” los ataúdes, sino que los cuelgan en cuevas profundas. Según leí esta costumbre tiene unos 2000 años, claro los ataúdes han cambiado conforme a la época, quiero suponer que hace dos mil años no tenían la forma que hoy conocemos.
En fin, lugares obscuros y extraños para nuestro gabinete forteana.

Buenas Lunas
(Preparándonos para recibir a nuestros muertos)

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Los Cantos de Maldoror, el comic por Antonio Hernández Palacios

Con la obra de Antonio Hernández Palacios (Madrid 1921-2000), elaboré este videíto para este blog.
Creo es una buena oportunidad de conocer los trabajos que a propósito de la obra de Lautréamont se han hecho a través de la historia.
Este comic vió la luz en 1982, para la editorial Metal Hurlant, y aunque en primera instancia se pretendía ilustrar el libro completo , no quedo sino la primera parte de ello.

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Transmutando

Transmutando
Buscaba morir en los besos prohibidos del Kaos
Con el cuerpo desnudo amarrado a grilletes en la pared
Latigueada, herida y sudando
Expiando el dolor del alma, sin sentidos mortales deteniendome.

Entonces,
él encendió una pipa y la puso en mis labios sangrantes, heridos.
Un suave humo aspiré, tan lento, tan despacio
que aquello que me tenía adolorida, desapareció
Ya no quería morir, sabía que estaba muerta y eso era suficiente

para mí.

Escape; aún entre sus brazos y salvajes caricias, lo pude hacer.
Las campanadas de la media noche en año nuevo, resonaron en una
alegórica metafora. El Kaos no pudo alcanzarme. Me había liberado.

Pero cambié, transmuté en una especie anacrónica de silencios y
sexualidad reprimida. Donde el único acto amoroso, era penetrar
mi propia carne con una navaja oxidada y hacerme sangrar a punto
del orgasmo y lágrimas rabiosas resbalando hasta mis senos.

No podía percibir los cambios, todo era una estación del año,
Un invierno perpetuo, con eneros congelándome los huesos;
aunque la canícula de Agosto estuviera calcinando mi existencia.

Entonces, sí…

Entonces, llegaste tú, y me convertí en pétalos delicados
de flor de mujer. Me hiciste princesa
y dejaste tu miel en mí.

Desde aquel tiempo, hasta ahora los años me encadenaron
a crueles juegos del destino. Donde sola y preñada, arranque
de la vida las fuerzas para subsistir
Siempre tú, siempre tu calor. Me amaste y me odiaste, huiste y
regresaste, pero siempre tú, nadie más, sólo tú.

Ahora no estás, ya no soy flor…

Todo vuelve al Kaos de donde comencé, dónde mi vida se extingue
en hogueras ardientes y me convierto poco a poco en cenizas
que se esparcen al viento y no, no te encuentro.

25 de agosto de 2009

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Hoy no tengo nada dentro de mí

Hoy no tengo nada dentro de mí
Hoy no tengo nada dentro de mí
es como sí quisiera dejar mis entrañas en el limbo
no sentir nada, ser un hueco vacío
Me ahogan las ideas, la desesperación.

La tarde de ayer, no comí… nada me pasaba
andaba como un automata haciendo labores domesticas
como un robot, quería cansarme.
Encontré una bolsa con “palomitas de maíz” y me aventé
un puño a la boca. Pero, estaba llorando, y el hipeo de
mi llanto hizo que sintiera un poco de asfixia.
Mi instinto hizo que escupiera las “palomitas”, pero
me quedé pensando un rato en esas pequeñas “manos”, que
poco a poco cortaban mi respiración.

Quise entonces pensar, en un suicido por “palomitas de maíz”
a nadie se culparía; sería “un accidente”…pero sería doloroso
para mis peques. Me revolví de ideas, pensé mucho en ti Andrés
en que también me necesitas allá tan lejos…

Extraño tu voz, ahora mi propio llanto me ahoga

Grito, grito muy fuerte¡¡¡

¿Por qué no estás aquí?

7 de agosto de 2009

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